Me veo y me siento flácida, aunque no tengo sobrepeso. ¿Qué puedo hacer?

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Esta es una de las situaciones más comunes con las que me encuentro, sobre todo con mis clientas de entre 30 y 40 años, así que espero ayudarte con este post.

Antes de nada, debes saber que esto que te pasa es más común de lo que te imaginas. El motivo principal es que siempre pensamos que el problema de vernos mal o sentir flacidez es el sobrepeso, pero tengo que decirte que esto no siempre es así.  Por eso te voy a explicar cuál es el motivo y cuál es la solución.

El motivo principal es tu composición corporal, déjame que me explique. Nuestro peso se compone de agua, masa muscular y masa grasa, a parte de vísceras y huesos, pero estos no afectan al tema de la flacidez, ni del aumento o reducción de peso. La mayoría de las personas únicamente se fijan en el peso a la hora de subirse a la báscula, doy fe, y esto puede dar a error.

Lo importante es saber, de qué está compuesto nuestro peso, es decir, qué porcentaje tengo de grasa, qué porcentaje tengo de agua y qué porcentaje tengo de masa muscular.

Cuando esta composición corporal no es correcta, es decir el porcentaje de grasa es mayor al de agua y al de músculo, aunque mi peso esté correcto mi apariencia va a ser de flacidez,

ya que el músculo, además de ocupar menos volumen que la grasa, es mucho más compacto. Para que nos entendamos, esa descompensación en mis porcentajes de grasa, agua y músculo es lo que hace que sintamos esa flacidez.

Por eso yo te animo a que, a partir de ahora, prestes más atención a tu porcentaje de grasa que a tu peso. Sin olvidar, por supuesto, que el peso es un indicador, ya que casi siempre que hay sobrepeso hay mayor porcentaje de grasa, el problema viene cuando el peso está bien pero el porcentaje de grasa es elevado y no entendemos a qué se debe.

En el caso de las mujeres, el porcentaje de grasa no debería de estar por encima del 25%, y en el caso de los hombres, no debería de estar por encima de 20. Debemos tener en cuenta, que con los años estos porcentajes pueden ser un poquito más elevados, pero no mucho más.

Como ya hemos dicho que la masa muscular es muy importante, además de cuidar nuestro porcentaje de grasa para que no pase el límite recomendado, es importante también que cuidemos nuestra masa muscular.

Tenemos que saber que perdemos la masa muscular por 3 motivos:

Primero por la edad, a partir de los 30 años más o menos nuestro cuerpo deja de fabricar masa muscular por sí solo.

La falta de ejercicio sería el segundo motivo, ya que el ejercicio potencia que se mantenga nuestra masa muscular y también su desarrollo. Teniendo en cuenta que al cuerpo le cuesta mucho fabricar masa muscular, una buena estrategia sería cuidar la que ya tenemos. Si no hacemos nada para mantenerla, cada década, nuestro cuerpo destruye entre un 5% y un 10% de la que tenemos. Por eso la mayoría de las personas llegan a la vejez con un 70% y hasta un 80% menos de masa muscular de la que tenían antes de los 30 años.

El tercer motivo sería por la nutrición. Nuestros músculos, para mantenerse y poder crearse, necesitan de un macronutriente (lo llamamos macronutriente porque lo necesitamos en grandes cantidades) qué es la proteína, La proteína es como el ladrillo que sustenta nuestra masa muscular. Pero por desgracia, la proteína es un macronutriente que escasea en la mayoría de las dietas del día a día.

Para solucionar el problema de la flacidez tenemos que:

Saber cuál es nuestro porcentaje de grasa.

Saber cuánta cantidad de proteína necesito diariamente para mantener mi masa muscular. (1,2 gr. por cada kilo de nuestro peso. Aunque depende de nuestro sexo y nivel de actividad física).

 –Hacer algo de actividad física con cierta rutina en la que incluiremos ejercicios de fuerza (vamos lo que viene a ser hacer pesas).

Además de todo lo anterior, deberemos, durante un tiempo, reducir ligeramente nuestro gasto calórico, para hacerle entender a nuestro cuerpo que quiero que queme un poquito de grasa, mientras, gracias a mi aumento de ingesta de proteína en mi dieta diaria y a mi actividad física, mi cuerpo produce masa muscular.

Debes de saber que la proteína que le tienes que dar a tu cuerpo diariamente la tienes que repartir en todas tus comidas, prestando mucha atención al desayuno. Ya que el desayuno es una de las comidas principales del día y al que la mayoría de las personas no añaden proteína.

De esta forma, con paciencia y disciplina, sin que apenas varíe mi peso, conseguiré tener una composición corporal correcta. Eso hará que mi cuerpo esté más tónico, haciendo desaparecer esa molesta flacidez.

Permíteme el último consejo; y es que, para tener todos estos parámetros, y llevar una evolución controlada de tú cambio en tu composición corporal, te animo a que te compres una báscula de bioimpedancia. Son unas básculas especiales que nos van a proporcionar esos porcentajes de grasa, agua y músculo. Ahora las hay desde 40€ en el mercado y te aseguro que va a ser una muy buena inversión para mantener tu cuerpo en perfecto equilibrio, desde el punto de vista de su composición.

Para acabar me gustaría agradecerte el haber leído este artículo y deseo que te haya ayudado y te haya sido práctico para aplicarlo en tu día a día.

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